Misión y visión


La fundación nace con el propósito de promover la revalorización de las ciencias de la información, tomando como inspiración el legado y ejemplo de David Beriain.
La fundación responde a las siguientes necesidades:
Necesidad de restaurar la confianza en el periodismo: la crisis de confianza en los medios de comunicación es un problema significativo en la sociedad actual. La fundación busca abordar esta necesidad promoviendo el periodismo ético, valiente y de calidad, utilizando el legado y valores de David Beriain como inspiración y referencia.
Necesidad de inspiración para periodistas y comunicadores: pretendemos inspirarlos para revitalizar la pasión y el sentido de propósito de los que trabajan en el mundo del periodismo.
Necesidad de recursos: la precariedad en el ámbito periodístico representa una preocupación fundamental a día de hoy. Esto no solo afecta al bienestar económico, sino que compromete la calidad e integridad del periodismo en su conjunto. La falta de estabilidad puede limitar la capacidad para proporcionar una cobertura adecuada e independiente. Pretendemos ofrecer formación y medios que palien esta situación mediante congresos, eventos y cursos que sirvan a los periodistas para estar actualizados y reflexionar sobre su profesión.

¿POR QUÉ DAVID?
Ética periodística
Beriain destacaba por su búsqueda de la verdad, imparcialidad y respeto por las personas involucradas en las historias que contaba, ya fueran un sicario o los soldados españoles de las trincheras de Afganistán.
Tesón y determinación
David apostaba por llevar las informaciones que trataba hasta el final, sin importarle que esto implicase meterse en zonas conflictivas o poner en riesgo su vida. Se distinguía por la búsqueda persistente de dar voz a personas que no suelen ser escuchadas. Esta perseverancia para luchar por los objetivos es propia de la labor periodística. En muchos casos el profesional de la información trabaja en un ambiente hostil, en el que hace falta persistencia para conseguir las fuentes. El reporterismo de guerra exige gran fortaleza y determinación para ser capaz de dar con las historias que el mundo necesita conocer para actuar libremente. En sus primeros años de trayectoria profesional, David Beriain cubrió la guerra de Afganistán y en sus entrevistas reconoce que fue una labor bastante ardua.


Reflexividad
El talante de David se caracterizaba por un ansia de saber y llegar al fondo de las historias y de las personas. Desde su juventud se preocupó por cultivar un espíritu inquieto capaz de hacerse cargo de las necesidades de los demás. Su labor periodística se distinguía por investigar a fondo los problemas que acechan a otras culturas, pero que afectan directamente a la sociedad. Con su sana curiosidad era capaz de mostrar de forma interesante las cuestiones importantes. Su actitud de apertura le permitió contar historias desde otros puntos de vista menos conocidos. Por ejemplo, David Beriain es uno de los pocos periodistas que ha logrado adentrarse en las FARC y mostrar el mundo de la guerrilla desde dentro.
Narrativa impactante
Si hay algo que definía el periodismo de David era «contar bien buenas historias». Beriain capturaba la atención de la audiencia en sus narrativas y pretendía cambiar su mirada sobre la realidad, generando conciencia social sobre temas que para el espectador tal vez sonaban lejanos, pero que gracias al trabajo de David se aproximaban a su realidad.
Compromiso con las historias
La dedicación de David con su trabajo lo llevaba a mostrar un compromiso genuino con las personas y temas que cubría.
Amor a la verdad y precisión
David se caracterizaba por ser incisivo y repreguntar hasta dar con la verdad. Su pasión por contar lo llevó hasta el extremo de perder la vida en Burkina Faso. No era de dejar cabos sueltos ni de renunciar a una historia por considerarla difícil, perseguía la precisión y la verdad hasta obtener unos resultados redondos.
Respeto y empatía
David se acercaba a otras comunidades sin juzgar, buscando comprender y mostrar la realidad. Era un persona que transmitía confianza a las personas a las que entrevistaba. Antes de establecer juicios categóricos de la realidad, se preocupaba por comprender los problemas de la persona que tenía delante. Entendía que las circunstancias pueden llevar a un ser humano a realizar acciones que en condiciones normales no tendrían lugar. Esta sensibilidad favoreció su compromiso social. Un ejemplo de ello es el documental Baby Sicarios, en el que se refleja esta capacidad del periodista de poner rostro a las consecuencias de la injusticia que hay en el mundo.






